lunes, 27 de enero de 2014

10 consejos para el trabajador freelance sin smartphone

Foto: Dineroforyou.com
Como ya les conté en el post anterior, el smartphone no es lo mío. Acá dejo algunos consejos, ideas y tips que les pueden ser útiles a quienes no poseen uno. 


  1. Infórmale a tu cliente que no tienes un smartphone. Esto es importante porque en nuestra sociedad la gente asume que todos tienen. Tu cliente debe saber que no estás disponible por esa vía al momento que quiera. 
  2. Ofrece alternativas de comunicación eficientes. Como no estarás revisando tu fono todo el día, establece cuál es el mejor modo de comunicarse contigo. ¿Es una llamada?, ¿es un mail?, ¿un mensaje de texto? Así tus clientes podrán contactarte y recibir una respuesta dentro de un plazo adecuado. 
  3. Determina cuál es el plazo adecuado de respuesta. Dependiendo del rubro de trabajo, hay tiempos de respuesta distintos. A mí me funciona responder dentro del mismo día sí o sí.  Si estoy en el computador, respondo de inmediato. Si estás de vacaciones o fuera de la ciudad por unos días, informa con anticipación tus fechas y establece el mensaje de respuesta automática.
  4. Si trabajas manejando redes sociales, utiliza las herramientas de actualización automática. Siempre es bueno estar pendiente de las redes en vivo y en directo, pero si sabes que no vas a estar en tu compu durante muchas horas (o te gusta levantarte a las 12.00 PM), deja todo programado y al regreso sólo tendrás que responder las preguntas y comentarios que se hayan realizado.
  5. Utiliza una agenda de papel o publica tu agenda electrónica en tu sitio. Si alguien te llama para ofrecerte un trabajo o pedirte una reunión, necesitas poder darles una respuesta. Si tienes una agenda de papel, genial. La abres y les respondes, pero si usas Google Calendar u otro servicio, necesitarás un plan B. Mi solución es tener publicado mi calendario de Google en mi sitio web (en un link escondido). Le paso el link a mis clientes frecuentes y ellos mismos ven si es que estoy disponible o no. Puedes idear un sistema avanzado en el que pones en color rojo los compromisos que no puedes mover y en otro color aquellos más "flexibles", así se puede evaluar la posibilidad de agendar algo y mover compromisos. Suena engorroso, pero es muy útil. Otra opción es decirle a esa persona que te mande un mail y se lo responderás a penas llegues a tu oficina indicando si puedes o no (esto siempre lo hago con quienes no son mis clientes frecuentes).
  6. Planifica tus traslados con anticipación y lleva la dirección. Cuando salgas de tu casa ya no podrás consultar cómo llegar a tu destino ni cuál era la dirección, así es que debes revisar un mapa antes de ir a un lugar que no conoces y determinar cómo irás y cómo regresarás. Puede ser a una reunión con un posible cliente o a un lugar de trabajo y es importante ser puntual. Lleva también el número de la persona con quien te reunirás para llamar en caso de que te pierdas y pedir instrucciones. 
  7. Asume que habrá ocasiones en que, efectivamente, determinada labor o momento sería más fácil de sobrellevar si tuvieras un smartphone. Obvio. Pero si has tomado una decisión de libertad, no flaquees y recuerda por qué lo hiciste. Afortunadamente esas ocasiones son pocas.
  8. Educa a tu cliente. Esto es muy importante porque si no tienes un smartphone, tal vez no te gusta la idea de tener teléfono en absoluto. Si es así, debes ser muy responsable con los mails, responderlos a tiempo, rápido, con soluciones adecuadas. No responder tanto el teléfono (dentro de lo que se pueda, usar criterio!) e ir modelando la relación para que el modelo de comunicación se acerque más al que te queda cómodo a ti, pero haciendo las respectivas concesiones de acuerdo al tipo de cliente que tienes. 
  9. Realiza un trabajo eficiente y rápido. Es cierto, no tienes un smartphone que te permita dar respuesta a todo las 24 horas, pero eso no es excusa para quedarte sentado en tu trasero y no hacer la pega de manera excelente. Demuestra que no es necesario estar pegado al fono. Haznos sentir orgullosos del gremio FREEDOM.
  10. Difunde la palabra. Cada vez que surja el tema o que tengas oportunidad, explica brevemente por qué has optado por no tener un smartphone. Eso hará circular ideas frescas en este mundo idiotizado y hará algunos cuestionarse por la real necesidad de estar conectados. Probablemente no los hará cambiar, pero siempre te recordarán como el rarito que tiene un Nokia viejo. De ésos con linternita. 


domingo, 26 de enero de 2014

Por qué no tengo smartphone

Éste es un tema. Mucha gente que conozco justifica la conexión 24 horas al día bajo la premisa de que su trabajo los insta. Y al ser freelance esto se convierte casi en una obligación.

El trabajo en comunicaciones pareciera que no puede hacerse bien si no se tiene un súper teléfono que nos permita trabajar en la micro, en reuniones con otros clientes, en la calle, durante los almuerzos, cuando salimos con amigos, en la cama antes de dormir, etc.

Yo me niego. Es por eso que no lo tengo. 

Trabajo muchas horas en mi computador. Me encanta hacerlo. Me gusta responder los correos inmediatamente, me gusta responder los comentarios y preguntas de las redes que administro. Me gusta chatear con mis amigos, wear en FaceBook. You name it. Pero esto me gusta hacerlo cuando estoy en mi compu. Cuando estoy en "modo trabajo". 

Cuando no estoy en el computador, mi "modo trabajo" se apaga. Evidentemente uno sigue trabajando en la mente, pensando, craneando, formulando ideas; pero para mí estar fuera de la oficina significa estar haciendo esa otra cosa que estoy haciendo en ese otro lugar que no es la oficina. 

Fiel amigo
Si estoy viendo tele, estoy viendo tele. Si salí, salí. Si me fui a la playa por el día, me fui a la playa por el día. Si estoy en clases, estoy en clases.

Nada va a pasar mientras yo esté lejos del computador incapacitada de responder los requerimientos electrónicos. La gente se puede poner un poco histérica y ansiosa porque no obtienen lo que quieren en el momento, pero eso es bueno. 

No hay que mal acostumbrar a los clientes. Mis tarifas no incluyen un servicio dedicado las 24 horas. Algo así costaría mucho más, pero el punto no es la plata, es la libertad. Ser freelance implica ser responsable y disciplinado, pero viene de la mano de esa gran ventaja que todos buscan: FREEDOM. 

Y la libertad con un smartphone es imposible. Simplemente imposible; salvo que no tengas ningún cliente en ese momento o que lo apagues. 

La vida en el mundo de la hiperconexión es agotadora. Perdimos el derecho a estar aburridos. Ahora nadie puede estar aburrido porque estás conectado a algo que te entretiene o que te ocupa. 

Nadie tiene que estar consigo mismo a solas aguantándose, porque para eso está el teléfono con su internet infinito.

Paja. 

Yo paso. Y no me falta el trabajo, ni los clientes. Nadie deja de contratarme porque le respondí 5 horas después de que mandaron el mail. Para esto también es importante perder el miedo a perder el trabajo

Trabajar freelance implica mucha pega, a veces más que la que realizaríamos convencionalmente; y por eso mismo es que mi tiempo se configura bajo mis reglas. Y es sagrado. 

sábado, 25 de enero de 2014

3 razones bacanes para ser freelance

1. Te puedes ir a la playa por el día

2. Te puedes levantar a la hora que te dé la regalada gana. No siempre, pero muchas muchas veces.

3. Puedes tener almuerzos largos, de varias horas, e incluirles una siesta si deseas. 

Le me en la playa un día jueves. La vidita...

viernes, 24 de enero de 2014

6 años de freelanceo

Alegría por estos 6 años! cómo pasa el tiempo
Este mes estoy celebrando 6 años desde que emprendí el camino de vida laboral independiente.

En esta trayectoria he pasado por varios modelos de trabajo, desde tener una empresa formal con empleados; hasta el modelo actual en el que combino clientes fijos anuales y trabajillos esporádicos. No alcanza a ser 100% un "autoempleo", por eso lo describo como un trabajo freelance. 

Trabajo desde una oficina en mi casa que se combina, también, con mi estudio de maquillaje. 

Mi objetivo es compartir algunas aventuras de la vida freelance. Especialmente las cosas buenas, porque son muchas, pero no exclusivamente. 

Lo principal es saber que esto es un estilo de vida. Un modo consciente de trabajo para mí. Una decisión que ratifico día a día. No soy freelance porque no pueda conseguir un trabajo normal, sino porque amo la libertad que me otorga y valoro poder desempeñarme laboralmente de este modo. No lo cambio por nada.